Por José Morales Martínez
Trabajo realizado en el marco del
Programa de cursos online Edificación y sostenibilidad
1. Introducción
En la cultura de imágenes de consumo rápido en la que vivimos, “lo verde” ha resultado ser el símbolo de representación de todo lo relacionado con la naturaleza, el desarrollo sostenible, etc. Como bien ilustra Beatriz Ramo en su trabajo “O´Mighty Green” ha existido la necesidad de encarnar en ese color todas las características ligadas a la naturaleza y su cuidado, resultando un icono superficial y vacío de contenido. A través de una serie de fotomontajes de fachadas verdes, ilustra todas las reflexiones que acompañan el trabajo.

O´Mighty Green. Beatriz Ramo. STAR Strategies + Architecture.
Lejos de esa imagen puramente estética, de representación de unos supuestos valores, el sistema vegetal es una maquinaria perfectamente engrasada que reporta una gran cantidad de beneficios al medio ambiente y al territorio:
- Estabilización de taludes.
- Eliminación de contaminación.
- Creación de habitats para la vida salvaje.
- Estabilización de las condiciones térmicas (sol, viento, humedad, etc).
- Y por su puesto realce estético.
Mediante el correcto diseño y planificación de las plantaciones, la vegetación puede realizar una serie de funciones ya de cierta complejidad como las que necesita un asentamiento humano. Esta relación debería ser recíproca, es decir, no sólo usar las vegetación para resolver de un modo más económico y sostenible funciones derivadas de la tecnificación de un asentamiento evolucionado, sino también aprender de que modo funciona el medio natural, para ver donde nos podemos estar equivocando a la hora de hacer ciudad. Particularmente, es importante la relación que los humanos y la naturaleza tenemos con el agua, que como todos sabemos es fuente de vida. En cuanto al modo en que los seres humanos gestionamos el agua en nuestros asentamientos y como se podría hacer de un modo similar a la naturaleza y por lo tanto más sostenible, podemos establecer dos categorías:
- En primer lugar, nos referiremos a la gestión del agua proveniente de la lluvia. Existe la tendencia en los pueblos y ciudades de impermeabilizar completamente el suelo, de forma que se elimina el ciclo natural del agua, ya que ocasionaba incomodidades. Esto genera la disminución de la disposición de agua para el terreno por infiltración, el aumento del flujo potencial así como los picos de caudal, el aumento de la erosión y sedimentación debido al mayor volumen y velocidad de los flujos y el aumento de la polución petroquímica de las calles y autopistas. Todo esto hace que en épocas de sequía haya problemas debido a la ausencia de infiltración, problemas con las lluvias torrenciales, etc. La solución pasa por arreglar el tema del agua in situ, generando las estructuras necesarias (balsas de detención de tormentas, lagunas, canales, etc) recuperando el contacto de los asentamientos con el agua y no trasladar el problema a metros o kilómetros de distancia a través de canalizaciones, que la mayoría de las veces no tienen una red separativa e impide la reutilización del agua limpia de lluvia.

Fuente: “Constructed Wetlands in the sustainable Landscape”. Craig S. Campbell and Michael Ogden.
- En segundo lugar, nos referiremos al tratamiento de las aguas residuales procedentes del consumo humano. Este punto constituirá en núcleo central del trabajo y versará sobre como podemos depurar nuestras aguas residuales por métodos naturales haciéndolo de un modo económico y sostenible.
2. Humedales artificiales de depuración de aguas.
Los humedales son una forma de aumentar el interés de un territorio a la par que constituyen un tratamiento de bajo costo para la gestión de las aguas provenientes de la agricultura, la industria y de las poblaciones y también de las aguas de escorrentía provenientes de las tormentas. Un humedal artificial puede comporta múltiples beneficios: recarga de los humedales, control de la erosión, mejora de la calidad del agua de los efluentes que produce, tienen un gran valor estético y promueven la biodiversidad. Son sistemas complejos y para su diseño será necesaria la participación de un equipo multidisciplinar de biólogos, hidrólogos, geólogos, topógrafos, ingenieros civiles y paisajistas. La característica física más importante será el balance hídrico.
Como hemos citado anteriormente, a fin de poder concretar nos centraremos en los humedales construidos para la depuración de aguas y concretamente los humedales subsuperficiales, que posteriormente explicaremos y que son los que mejores resultados logran a la hora de depurar.

Fuente: “Water in environmental planning”. Thomas Dunne and Luna B.Leopold
El agua dulce es un recurso muy valioso, ya que es fuente para casi cualquier forma de vida del planeta; no es inagotable y constituye únicamente el 0,01% de toda el agua del planeta y esta en continuo circulación a través del ciclo de la lluvia (lluvia, evaporación, desplazamientos de vapor). Las aguas residuales se incorporan también a este ciclo por infiltración o por vertido superficial pudiendo contaminar los receptores de dichas aguas ocasionando problemas. El consumo de agua va aumentando continuamente, siendo estadísticamente el de un ciudadano europeo 70 veces mayor que el de un habitante de Ghana y el de un ciudadano estadounidense 300 veces mayor. Así los países ricos deben ser responsables en la preservación de este recurso, tanto en la calidad como en la cantidad.
Desde hace unos años los sistemas de depuración de aguas mediante humedales han ido teniendo un auge creciente. En pocos años, la opinión pública ha pasado de una concepción desarrollista de la gestión del agua a una mayor conciencia hacia un desarrollo sostenible. Los humedales son métodos de tratamiento sin una gran complejidad tecnológica, sencillos de operar, con baja producción de lodos residuales y sin consumo energético. No requiere la adición de reactivos químicos, la infraestructura es de una construcción sencilla y su mantenimiento posterior es escaso y económico.
Los sistemas naturales tienen dos diferencias fundamentales respecto a los convencionales: el nulo consumo energético para descontaminar y una mayor superficie de tratamiento. Se clasifican dependiendo si la depuración se produce en el terreno o en una masa de agua.

Fuente: “Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
Están constituidos normalmente por lagunas y canales de menos de 1 metro de profundidad, con plantas propias de humedales. La descontaminación se produce en la interacción del agua, el sustrato sólido, los microorganismos y la vegetación. Según por donde circula el agua para ser depurada pueden ser de flujo superficial o subsuperficial.

Flujo superficial

Flujo subsuperficial
Fuente: “Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
Están constituidos normalmente por lagunas y canales de menos de 1 metro de profundidad, con plantas propias de humedales. La descontaminación se produce en la interacción del agua, el sustrato sólido, los microorganismos y la vegetación. Solemos ver humedales de una sola especie, sin embargo lo más conveniente es mezclarlas porque habitualmente cada especie suele depurar un elemento distinto. Las especies más comunes son la anea (Typha dominguensis), carrizo (Phagmites Australis) y junco (Juncus sp. y Scirpus lacustris)

Fuente: “Treatment Wetlands”. Robert H. Kadlee and Scott D. Wallace
En los humedales de depuración superficiales, el agua está expuesta a la atmósfera y se filtra a través de los tallos y las hojas de las plantas. Por su configuración muy similar a la naturaleza, este tipo de humedales tiene un gran potencial para la integración paisajística y para alojar vida natural (moluscos, aves, insectos, anfibios, reptiles, mamíferos). Su aplicación más común es para tratamientos secundarios y terciarios y la lámina de agua en este tipo de depuración suele tener una profundidad entorno a los 0,3 o 0,4 metros.
Existen patentes como la que adjuntamos aquí (http://www.hidrolution.com/sp/index.php) que permiten conformar los humedales a partir de unas celdas que actúan como plantón y se unen unas con otras. Algunas de las más destacables son para lagos o embalses contaminados y para reutilizar depuradoras convencionales existentes obsoletas e incluso abandonadas.
3. Humedales construidos de flujo subsuperficial.
Las diferencias más reseñables entre los sistemas de flujo subsuperficial respecto a los superficiales son la mayor capacidad de tratamiento (mayor capacidad para soportar carga orgánica), bajo riesgo de contacto del agua con las personas y de aparición de insectos, y la menor utilidad para proyectos de restauración ambiental debido a la falta de lámina de agua accesible.
Los humedales de flujo subsuperficial se clasifican en horizontales y verticales según el sentido de circulación del agua.
3.1. Humedales de flujo horizontal
El agua circula horizontalmente a través del medio granular, los rizomas y las raíces de las plantas. La profundidad del agua es de entre 0,3 y 0,9 metros. Funcionan permanentemente inundados.

“Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
Las distintas partes de las que consta un humedal horizontal son:
1. las estructuras de estrada del afluente.
2. la impermeabilización del fondo y laterales con láminas sintéticas o arcilla compactada.
3. el medio granular.
4. la vegetación emergente de humedal.
5. las estructuras de salida regulables para controlar el nivel de agua.
La misión de la impermeabilización será evitar la posible contaminación tanto de las aguas subterráneas como del sustrato inmediato. Dependiendo de las condiciones del lugar será suficiente con la compactación adecuada del terreno y si no harán falta láminas sintéticas.
Tanto la entrada como la salida de agua del humedal se debe de producir de un modo repartido, de lo contrario, se correría el riesgo de que algunas zonas del humedal se colmatasen antes de tiempo. Deberán estar muy bien diseñadas y construidas. El agua residual tras ser tratada previamente, llega a una arqueta, donde el caudal se divide de una forma uniforme y se vierte al lecho del humedal. Otro método es distribuir mediante un canal con vertedero que lo derrame uniformemente. La recogida de agua efluente resultado del paso por el humedal, se produce mediante una tubería que descansa en el lecho del humedal.
Tanto a la entrada como a la salida se disponen piedras de un diámetro mayor al que tendrá el medio granular y que permita distinguirlo. El medio granular, la biopelícula que se formará en torno a los áridos y las plantas emergentes son los constituyentes principales del sistema. Los fenómenos que se producirán en esta sección serán la retención y sedimentación de la materia orgánica, la transformación y asimilación de los nutrientes, la degradación de la materia orgánica y la anulación de los microorganismos patógenos. Lo más importante es que el medio granular permita el desarrollo radicular del sistema vegetal y de la biopelícula. Será deseable que en el medio granular el diámetro se encuentre entre los 5 y los 8 mm, que este exento de finos y que sea homogéneo, durable y de forma estable. Un factor de diseño fundamental es la conductividad hidráulica, ya que determina la cantidad de agua que pasará a través del sistema y habrá que tener en cuenta que dicha conductividad será cada vez menor con el paso del tiempo.
Se suele utilizar vegetación emergente típica de humedal como el carrizo (Phagmites Australis), la espadaña (Typha sp.) y juncos (Juncus sp. o Scirpus sp.)

Scirpus sp. Phagmites Australis Typha sp.
Fuente: www.laalbufera.com
Este tipo de vegetación por su estructura con espacios vacíos, permite el flujo de gases desde las partes aéreas hasta las subterráneas. Sus raíces y rizomas presentan una superficie idónea para que la biopelícula se desarrolle adecuadamente. La biopelícula crece adherida tanto a las partes sumergidas de las plantas como sobre el medio granular. Se producen una serie de procesos microbianos en presencia de oxígeno alrededor de las raíces, como la degradación aeróbica de la materia orgánica y la nitrificación. El sistema vegetal amortigua las variaciones térmicas; cuando las plantas están desarrolladas evitan los gradientes elevados de temperatura en profundidad que puedan evitar la depuración, ya que interceptan la luz incidente y en invierno protegen de la congelación. La contribución a la eliminación de nutrientes en las aguas residuales urbanas medias es modesta ( 10% Nitrógeno y 20% Fósforo), sin embargo cuando dichas aguas están diluidas la contribución es mucho mayor ( entorno al 50%).
Es muy importante hacer una adecuada selección de especies, para lo que se deberá tener en cuenta la región donde está implantado el proyecto y las siguientes consideraciones:
- Las especies deben ser colonizadoras activas con un sistema de rizomas eficaz.
- A fin de conseguir la máxima asimilación de nutrientes las especies deben alcanzar una biomasa considerable por unidad de superficie.
- Para incentivar el crecimiento de la biopelícula, la biomasa subterránea debe tener una gran superficie específica.
- Para que se produzca una correcta degradación aeróbica y nitrificación, deben disponer de un sistema eficaz de transporte de oxígeno hacia las partes subterráneas.
- Se deben adecuar perfectamente a las condiciones ambientales del lugar.
- Debe tratarse de especies con una elevada productividad.
- Deben ser especies tolerantes a los contaminantes que pretendemos depurar.
- Se deben usar especies autóctonas.
El dimensionamiento de los humedales de flujo horizontal se realiza en dos etapas: el dimensionamiento biológico que determina la superficie de tratamiento necesaria y el dimensionamiento hidráulico que establecerá las dimensiones geométricas (anchura y longitud) del sistema.
A la hora de elegir la ubicación habrá que valorar los factores relativos a la construcción y los costes que conlleven: accesibilidad, precio y calidad del terreno, climatología y geología de la zona,… En un modelo ideal, se intenta situar el humedal en una zona plana alejada de zonas pendientes y erosionables que pudiesen arrastrar materiales al humedal.
A nivel de configuración, se recomienda que aunque la superficie no sea muy grande y pudiese ejecutarse en una única celda, se ejecuten al menos dos, para una mejor distribución del flujo y para evitar que en caso de avería la instalación deje de funcionar.
El objetivo de los sistemas de distribución y recogida es garantizar la correcta distribución y recogida de agua. De no repartirse equitativamente el caudal se generan zonas muertas, circuitos preferentes y aumenta el riesgo de colmatación en la zona a la que esté acudiendo más caudal. La zona de entrada está constituida por un sistema de vertido y una franja de material granular de gran tamaño ya dentro de la propia celda.
La franja de material granular de gran tamaño se debe nivelar con el resto y no plantar para evitar colmatación.
3.2. Humedales de flujo vertical
Se desarrollaron como alternativa a los humedales horizontales a fin de producir efluentes nitrificados. Se suelen combinar con los horizontales para que se sucedan los procesos de nitrificación y desnitrificación y así lograr eliminar el nitrógeno. El agua circula verticalmente y a diferencia de los horizontales no está permanentemente inundado. El medio granular suele tener una profundidad entre 0,5 y 0,8 metros. Suelen tener una mayor capacidad de tratamiento que los horizontales, ya que necesitan una menor superficie para realizar el tratamiento. Sine embargo tienen un mayor riesgo de colmatación.

Fuente: "Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
Las distintas partes de las que consta un humedal vertical son análogas a las de uno horizontal:
1. las estructuras de entrada del afluente.
2. la impermeabilización.
3. el medio granular.
4. la vegetación.
5. las estructuras de salida.
6. adicionalmente pueden tener tuberías de aireación.
Como hemos citado para los sistemas horizontales, la distribución uniforme del agua en el humedal es fundamental. En los humedales verticales el medio granular se dispone en tres capas horizontales de distintas granulometrías: la capa más superficial es de arena gruesa, la intermedia de grava y la del fondo de grava gruesa. Con esta disposición se logra atemperar la velocidad no siendo el paso del flujo ni demasiado rápido ni demasiado lento. Como ya hemos citado, habitualmente se disponen tuberías que sirven para airear el lecho en profundidad y así incentivar la degradación aeróbica y la nitrificación. Se recomienda una tubería cada 4 m2.
Suele ser habitual, que los sistemas verticales consten de dos o más etapas en serie. Esto suele ser por la complementariedad entre los horizontales y los verticales a la hora depurar, con lo que lo más frecuente es encontrar dos sistemas verticales seguidos o un vertical y un horizontal seguidos.
En cada una de las etapas se requiere de celdas con la misma superficie para facilitar su rotación y lograr así alternar fases de llenado, reacción y vaciado (aireación). Esto se puede lograr dividendo cada etapa en un número par de celdas como en la siguiente ilustración.

“Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
Respecto a los horizontales, los verticales tienen la particularidad de requerir una arqueta de distribución que permita la rotación de las celdas mediante válvulas. La dosificación de agua se realiza de 4 a 6 pulsos diarios. Estos pulsos pueden ser mediante bomba o con sifones, que deberán tener la diferencia de cota adecuada.
3.3. Eliminación de contaminantes
Generalmente las plantas depuradoras urbanas se diseñaban para depurar materia en suspensión y materia orgánica. Últimamente se ha convertido en algo común la eliminación de Fósforo y Nitrógeno y la eliminación de microorganismos fecales será un objetivo a muy corto plazo, particularmente en regiones donde tome protagonismo la reutilización de agua debido a la escasez como en la región mediterránea.
3.3.1. Materia en suspensión
Los procesos físicos que eliminan la materia en suspensión reciben el nombre de filtración del medio granular. Destacan la sedimentación por la baja velocidad del agua y el tamizado, que ocurre en los intersticios del medio granular. Las fuerzas de adhesión potencian estos fenómenos. En los humedales horizontales la mayor parte de la eliminación de materia se produce en los primeros metros y en los verticales también. El rendimiento de eliminación ronda el 90%. Sin embargo s debe intentar que el agua no llegue al humedal con una concentración superior a 50 mg/l que conduciría a una colmatación prematura del sistema.
3.3.2. Materia orgánica
La eliminación de la materia orgánica en los humedales es compleja y es resultado de la interacción de distintos procesos físicos, químicos y bióticos simultáneos. La materia orgánica es retenida por filtración cerca de la entrada en sistemas horizontales y cerca de la superficie en los verticales. En el siguiente esquema pueden ver los procesos que intervienen para degradar la materia orgánica, pero que no desarrollaremos ahora mismo.

Fuente: “Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
En los humedales horizontales se produce la desnitrificación, ya que las condiciones son anaeróbicas, sin embargo en los verticales las condiciones son aeróbicos y no se produce la desnitrificación. Se alcanzan rendimientos de depuración que oscilan entre el 75% y el 95%.
3.3.3. Nitrógeno
El Nitrógeno suele encontrarse en forma de amonio y como nitrógeno orgánico. Los ciclos del nitrógeno y del carbono ocurren simultáneamente en los humedales, a través de la desnitrificación.
La nitrificación no es muy destacable en los humedales horizontales, ya que el proceso es anaeróbico. Así el rendimiento de eliminación de Amonio no superará el 30%. Sin embargo, en los humedales verticales se llega a lograr la total conversión del amonio en nitrato.
Las plantas pueden eliminar nitrógeno mediante la asimilación de amonio o nitrato. Hay que tener cuidado cuando mueren las partes aéreas de la planta, ya que el nitrógeno podría volver al humedal, con lo que se recomienda la poda justo antes de la senescencia. A modo general, las plantas eliminan del 10% al 20% del Nitrógeno en aguas urbanas de tipo medio.
3.3.4. Fósforo
La eliminación del fósforo resulta complicada. El techo de rendimiento suele estar entorno al 10-20%, sin existir diferencias entre los horizontales y los verticales.
La eliminación puede ser biótica, que incluyen la asimilación por parte de plantas y microorganismos, o abiótica que consiste en la adsorción por parte del medio granular. El medio granular limpio tiene capacidad de adsorción, pero esta se pierde de una forma muy rápida.
Se han desarrollado medios granulares de alta capacidad para retener fósforo. Parece que la mejor manera de eliminar el fósforo es provocando procesos de precipitación, por ejemplo añadiendo sales de aluminio.
3.3.5. Patógenos
Es fundamental la eliminación de la concentración de microorganismos fecales para garantizar unas buenas condiciones sanitarias y que las aguas se puedan reutilizar. Depende de factores como la filtración, la adsorción y la depredación. Tanto en los humedales verticales como en los horizontales, la eliminación es función del tiempo de permanencia del agua en el humedal y del medio granular. A menor diámetro del medio granular, mayor nivel de eliminación.
El grado de éxito tanto en humedales horizontales como en los verticales es muy similar y se sitúa entre 1 y 2 unidades logarítmicas/100 ml para casi todos los indicadores. Este nivel de depuración no es suficiente. Es recomendable combinar con humedales de tipo superficial que favorecen la desinfección. Se puede clorar el agua también. Para lograr una óptima calidad sanitaria en el efluente no será suficiente con un tratamiento mediante humedal construido. Se deberá disponer de un sistema de desinfección.
3.3.6. Otros contaminantes
Actualmente se está trabajando para depurar otros contaminantes que hasta ahora no se habían contemplado como pueden ser los metales pesados, tensioactivos, productos farmacéuticos, productos de uso personal y de limpieza y microorganismos como Cryptosporidium.
3.4. Tratamientos previos
A fin de preservar la durabilidad del humedal y garantizar que al final del proceso la depuración sea la óptima, el agua ha de ser sometida a una serie de tratamientos previos.
Si hiciésemos un pequeño esquema, la depuración de agua a través de humedales construidos constaría de un pretratamiento y del tratamiento propiamente dicho, que a su vez constaría de tratamiento primario (fosa séptica o tanque Imhoff), secundario y terciario; estos dos últimos son los que realiza el humedal.
El pretratamiento y el tratamiento primario son tratamientos previos que tienen como objetivo eliminar o reducir la presencia de materiales que pudiesen obturar y desgastar las tuberías, los canales o colmatar el humedal. Suele haber una primera fase en la que se retiran los grandes sólidos y una segunda de retención de la materia en suspensión.

Fuente: “Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
El pretratamiento y el tratamiento primario son tratamientos previos que tienen como objetivo eliminar o reducir la presencia de materiales que pudiesen obturar y desgastar las tuberías, los canales o colmatar el humedal. Suele haber una primera fase en la que se retiran los grandes sólidos y una segunda de retención de la materia en suspensión.
La mayor virtud de la depuración mediante humedales es que es un sistema de bajo coste y con un gasto energético mínimo, con lo cual se recomienda no utilizar equipos electromecánicos en los procesos previos.
3.4.1. Pretratamiento
Son todos los procesos que se producen al comienzo del sistema de depuración a fin de eliminar sólidos gruesos, grasas y arenas que pudiesen dañar el sistema o interferir en las fases posteriores.

Fuente: "Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
Las partes del pretratamiento estándar son:
- Aliviadero de entrada. Esta parte es muy importante, ya que evita un sobrecaudal para depurar en el humedal. Los humedales han de ser calculados para una cantidad concreta de agua, que determinará tanto la superficie del humedal como el tiempo que el agua habrá de estar en él. Cualquier exceso de caudal provocaría que el sistema se colmatase antes de lo debido y probablemente que la depuración fuese deficiente ya que no se conservaría la cota de agua de cálculo. Este exceso de agua se puede desviar a una laguna de espera para ser depurada más tarde y que puede coincidir con alguna laguna de retención de tormentas como las que hemos presentado en la introducción. Se dimensiona de modo que el agua excedente este tan diluida que la concentración de contaminantes sea similar a la del agua después de tratada. Así, se diseña para que actúe cuando se supere en 10 veces el caudal medio horario que llega a la estación depuradora.
- Caudal de desbaste. Aquí se produce la filtración de los grandes sólidos a través de unas rejas y un desarenado al aumentar la sección y por tanto disminuir la velocidad. Si la reja se obtura, el aliviadero de entrada impide el acceso de más agua, con lo que no se depurará agua mientras no se restituyan las condiciones óptimas al sistema. Se extraen las arenas cada 4 o 5 días. Ante condiciones especiales como la presencia de una gran cantidad de arenas o de grasa se pueden instalar desarenadotes aireados de flujo helicoidal o unidades desengrasadoras de poliéster.
3.4.2. Tratamiento primario
Tiene como objetivo reducir la materia en suspensión para paliar en lo posible la colmatación del humedal. Los sistemas más habituales son las fosas sépticas y el tanque Imhoff, pero también se usan sistemas más tecnológicos como reactores anaeróbicos de flujo ascendente o incluso lagunas anaeróbicas siempre que las poblaciones estén al menos a 2 kilómetros y según los vientos dominantes. Dependiendo de la población a la que se da servicio, usaremos fosa séptica, tanque Imhoff o series de alguno de ellos en paralelo. Pasaremos a explicar estos dos sistemas brevemente:
- Fosas sépticas. Permiten la sedimentación de la materia en suspensión y su acumulación en el fondo en forma de lodos que se descomponen por vía anaeróbica. Este proceso se denomina digestión y reduce el volumen de lodos a la vez que produce CO2 y metano. Las burbujas de gas atrapan sólidos y los hacen flotar generando una espuma en la superficie, que es indicativo del correcto funcionamiento de la fosa. Una fosa estándar suele tener una o más cámaras para laminar los caudales entrantes y evitar la resuspensión de los sólidos sedimentados. La mayoría de los sedimentos se producen en la primera cámara, rebosando los lodos a las siguientes cámaras si es necesario. Los malos olores se expulsan a través de chimeneas y las fosas están convenientemente provistas de aberturas para su inspección y vaciado.

Fosa séptica de dos cámaras.
Fuente: "Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
- Tanque Imhoff. Es una modificación de la fosa séptica tradicional en la que las zonas de decantación y digestión están separadas una encima de otra. Los sólidos sedimentan y pasan a la cámara de digestión a través de unas aberturas en la cámara superior. Una vez allí, los lodos son digeridos durante 6 meses en zonas cálidas y un año en zonas templadas o frías. Mejora respecto a la fosa, que las burbujas no arrastran los sólidos sedimentados de nuevo a la superficie. Por tanto, al contrario que en las fosas, la aparición de espumas es indicativo de un funcionamiento deficiente.

Fuente: www.taringa.net
3.5. Construcción de Humedales de flujo subsuperficial
En este apartado vamos a adjuntar una serie de imágenes del proceso de construcción de un humedal, que nos parecen interesantes para ilustrar el proceso. Todas ellas han sido obtenidas de la obra “Depuración con humedales construidos” de Joan García y Angélica Corzo.

Fuente: "Depuración con humedales construidos”. Joan García y Angélica Corzo
4. Conclusiones
Hemos tratado de hacer una pequeña introducción a los humedales construidos. Para completar la información remitimos a la bibliografía y a algunos ejemplos de cálculo que podemos encontrar en la propia bibliografía y en los siguientes enlaces:
- http://upcommons.upc.edu/pfc/bitstream/2099.1/10034/1/MEMORIA.pdf
- http://limno.fcien.edu.uy/pdf/tesinas/Tesis-pineyro.pdf
Existe una conciencia hoy en día, que está llevando al planeamiento urbano a una vía más ambientalista. Esto no se ha manifestado únicamente en la construcción de ecobarrios o ciudades bioclimáticas, en los que las edificaciones intentan tener en cuenta las premisas de la arquitectura sostenible ya desde el planeamiento, dotando a los bloques de unas dimensiones concretas para lograr doble orientación o guardando unas distancias entre bloques que permitan un correcto asolamiento. Parte un poco antes, en la ordenación del territorio de forma que las zonas verdes no son únicamente reservas del planeamiento completamente antropizadas, sino que provienen del propio territorio y tienen una vocación estructurante.



No hay que irse muy lejos. El caso de Vitoria, que podemos ver en las ilustraciones que acompañan, es paradigmático. Ejecutó un anillo verde de tal forma que todo ciudadano de Vitoria tiene una zona verde a menos de 300m y dicho anillo lo conecta con los espacias naturales cercanos como el humedal de Salburúa.

Otro ejemplo es el parque del agua de Zaragoza, que funciona como una gran máquina de depuración de agua y a la vez conecta con el resto de la ciudad a través de las riberas del río Ebro, que fueron objeto de un plan en las misma época, con motivo de la Expo de 2008.
En el caso concreto que nos ocupa, como comenta el libro “Waterscapes. Using plant Systems to treat wastewater”, más allá de un problema técnico, el tratamiento de agua puede ser un reto urbanístico y la afirmación de una identidad. La depuradora se convierte así en un lugar de descubrimiento, en una zona de preservación de la naturaleza y en un centro de producción.
Se podría pensar en un esquema en el que se sucediesen el pretratado, sistema primario, un humedal subsuperficial y uno superficial hasta terminar depurando el agua y devolviéndola a una laguna natural o al río, como en el caso que hemos visto de Zaragoza. De este modo, a la vez que ejecutamos las acciones de tratamiento de agua de un modo sostenible, hacemos gala de ello y el sistema da a nuestras propuestas un valor estético y de habitabilidad añadido.
Actualmente podemos encontrar numerosos proyectos y de distintas escalas de este tipo, que además de su valor estético o ecológico cumplen distintas funciones necesarias en un asentamiento humano, las cuales hemos ido glosando a lo largo de este trabajo.


“Recent Waterscapes”. Herbert Dreiseitl and Dieter Grau
Este proyecto forma parte de una serie de actuaciones ejecutadas en Portland, Oregon reflexionando sobre el impermeabilización del suelo y la depuración de las aguas que se recogen.


“Recent Waterscapes”. Herbert Dreiseitl and Dieter Grau
En este caso el proyecto se haya en Oulu en Finlandia y el parque a la vez estructura una nueva urbanización y conecta con una laguna natural cercana.

Fuente: “Paisea#12- Low cost”.
Este último proyecto parte de la recalificación de una zona industrial minera. Las aguas de una estación depuradora vecina recorren las plantas acuáticas y las gravas para acabar alimentando una balsa de recreo. Los objetivos eran aumentar la biodiversidad en lo que anteriormente había sido una zona industrial, la creación de un jardín acuático a escala regional, la puesta en valor del lugar mediante un equipamiento de ocio como es la balsa y reforzar la trama verde de la balsa minera junto al canal de Lens.

Fuente: “Paisea#12- Low cost”.
Bibliografía:
- “Recent Waterscapes”. Herbert Dreiseitl and Dieter Grau. Birkhäuser.
- “Site Engineering for Landscape Architects”. Steven Strom, Kurt Nathan, Jake Woland. Fifth Edition.
- “Water in environmental planning”. Thomas Dunne and Luna B.Leopold. W.H. Freeman and Company.
- “Constructed Wetlands in the sustainable Landscape”. Craig S. Campbell and Michael Ogden. John Wiley and Son, Inc.
- “Treatment Wetlands”. Robert H. Kadlee and Scott D. Wallace. CRC Press.
- “Waterscapes. Using plant systems to treat wastewater”. Hélène Izembart and Bertrand Le Boudee. Gustavo Gili.
- “Depuración con humedales construidos. Guía práctica de diseño, construcción y explotación de sistemas de humedales de flujo subsuperficial”. Joan García Serrano y Angélica Corzo Hernández.
- “Paisea#12- Low cost”.



